Clavar sin clavarse

“Hay que clavar sin clavarse”, es decir, hay que coger sin enamorarse. Es una de las frases memorables que recomendaba en el foro a todos aquellos que contrataban los servicios de las escorts, uno de los más célebres foristas de la vieja guardia (cuando la prostitución por internet apenas comenzaba).

Un día, desapareció de aquel foro todo lo que escribió, pues aquel legendario personaje que recomendaba no enamorarse de las chavas con las que se divertía, terminó por retirarse del foro después de poner su corazón en manos de una de las colegas más bellas y también legendarias que se han anunciado en internet.

El caso es que clavar sin clavarse es, ciertamente, un buen propósito. Tener sexo por puro placer, sin comprometer lo que llevas en el pecho (y no hablo de silicones), es lo mejor que te puede pasar: Es divertido, libera energía, quema calorías y pone a trabajar a las hormonas. Bien dicen que una buena cogida es más sana que cualquier medicina y libera las mismas sustancias que algunos opiáceos; la bronca es que llevarla al pie de la letra es igual de fácil que decir “jugar futbol americano sin salir con raspones”, un buen deseo, pero un raspón siempre es el riesgo.

Cuando hablamos de sexualidad, siempre existe la posibilidad de perder el control de lo que sientes, de que las cosas hagan que los pulsos y la adrenalina, no sean lo único que se libere y que, en una de tantas, los sentimientos traicionen. Creo que ese riesgo es lo que hace más divertido todo esto y hace que incluso algunos le llamen deporte exxxtremo. Justo en ese peligro de salir con el corazón hecho paté, radica lo extremo de nuestra práctica (sin duda de acondicionamiento físico, si no deporte).

De cualquier modo, es padrísimo y vale la pena correr el riesgo. También es rico y divertido y puede el sexo ser sólo sexo, pero la posibilidad de que un día digas ¡Ay goooey! ¿Qué son estas pinches maripositas que siento? Es así como parte de la diversión. Claro, cuando se tiene una relación madura, sólida y sexualmente abierta, el autocontrol para distinguir lo físico de lo psíquico, siempre es necesario.

Obvio, cuando trabajas en esto, terminas por acostumbrarte y es muchísimo más difícil que pierdas el control y des paso a emociones donde nada más el placer estaba invitado, en fin, mucha tela de dónde cortar, en cualquier caso, cojamos, lo peor que puede pasar es que nos enamoremos…

6 comments

  • Anonymous

    Hola Lulu Hermosa todo lo que comentas es verdad pero no solamente tu saldrias enamorada si no tambien nosotros asi como lo estoy yo de ti eres divina y el no enanorarse de ti es dificil, besos.

  • introvertido

    Cuanta razón tienes y no es la primera vez que lo escucho, una amistad me dijo ‘anda con quien quieras pero no te enamores’ y con la unica que anduve de ella me enamoré… pero que piel y que conexion entre nosotros, creo que ese fué el punto de fuga

  • introvertido

    Cuanta razón tienes y no es la primera vez que lo escucho, una amistad me dijo ‘anda con quien quieras pero no te enamores’ y con la unica que anduve de ella me enamoré… pero que piel y que conexion entre nosotros, creo que ese fué el punto de fuga

  • Arwen

    También reprimir los sentimientos esta cabrón, sobretodo cuando nos gusta mucho alguien o hay mucha química en la cama, aveces es inevitable implicarse, es parte de la naturaleza. Sobre todo cuando es de ambos.

    Liberales sexualmente, reprimidos emocionalmente? Por mas sexo que sea, o mas prostitución no dejamos de ser personas.

  • Epic

    Lulu, esa máxima debería estar escrita en las tablas de Moisés, o por los menos en las puertas de los 5 letras. Cuantos no hemos caído en esos abismos que nosotros mismos cavamos.
    Pero aquí nos tienes… lo que no te mata te hace más colmilludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Comentarios