El Pollito

o No hay quinto malo
Riiiiing… Riiiiiing… Riiiiiiiiing

-¿Bueno?- Contesto

-¿Lulú Petite?- Se oye un vozarrón del otro lado del teléfono. ¡Ay güey! Me digo a mí misma, este cabrón o es un clon de Enrique Rocha o se tragó un garrafón. Era una de las voces más cachondas que he escuchado al contestar una llamada.

-Soy yo- contesté. Como dije el otro día, no acostumbro ponerme a pensar en cómo será un cliente antes de estar con él, pero la voz de este cabrón era tan peculiar, que quisiera o no, me formé una imagen mental, mínimo supuse que hablaba con un cuate entre Jhonny Bravo, Juan Ferrara y Superman. El resto de la conversación se centró en las típicas preguntas del cuánto, dónde, cómo y qué incluye. Buena onda, el gentilhombre disipó sus dudas y sin más vueltas al asunto, acordamos vernos en el siempre fiel (cuando no le salen cucarachitas a mi amiga) VP.

Yo bien campante subo… retoco mi maquillaje… arreglo mi cabello… y llego a la habitación acordada…

Toc, toc, toc…

Se abre la puerta y… ¡NO MAMES! Me abre un güey, qué digo güey ¡un minigüeyecito! Chiquito, chiquito como pieza de un llaverito. Yo todavía pensé, no manches Lulú, igual tocaste en la habitación equivocada. Ya iba a pedirle al morrito que llamara a su papá que seguramente me esperaba allí, cuando de ese cuerpecito de pollito recién escapado del cascarón salió, en vivo y en directo, el mismo pinche vozarrón de no mames que me había entusiasmado al teléfono.

¡Ay caramba! Yo nomás me le quedé mirando y él a mí con su sonrisota de adolescente, y es que él seguía pareciendo que acababa de salir de un cascarón ¡pero de dinosaurio! No había manera de entender como esa voz de Pavarotti estaba saliendo de ese cuerpecito de High School Musical y es que además estaba chiquito, chiquito… ya para que lo diga yo, que siempre fui de las de hasta delante en las filas de la escuela, es porque de verdad era un cuate diminuto. Claro, ese día llevaba mis tacones, pero como quiera ni así es fácil que me tope con clientes más bajitos que yo. Pa’cabarla, este muchacho no sólo estaba chiquito de tamaño, sino que tenía una carita de bebé, que no tuve más remedio que obligarlo a enseñarme que traía credencial de elector. Ya estaba yo a punto de decirle que mejor se fuera a ver Hanna Montana, en vez de andar de coscolino llamando chicas de internet, hasta que me demostró que ya era cancha reglamentaria.

Obvio el pobre se me quedaba viendo como si estuviera frente a su hada madrina. El asunto es que, justo cuando estaba superando el primer susto o sorpresa, el perspicaz jovencito arremete con la segunda estocada:

-Yo te llamé…- decía con pena -…es que… me encantaste y… bueno… es que… contigo voy a perder mi…¡¡¡VIRGINIDAD!!!

-¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?- Me dije a mí misma…

-Es que también te elegí porqué leí que te encanta estar con chicos vírgenes

En ese momento me vino a la cabeza una primita a toda madre que tengo, y que tuvo la puntada de escribir en un periódico que soy doña desquintes corporation… y ¡Zaz! Varios jovencitos me han agarrado de tutora desde ese día. Odié a mi prima en ese instante.

La cosa es que ya estaba ahí y ni modo de irme. Pero me daba tanta ternura la carita del güey que… no sé… es que aunque ya era mayor de edad, se veía súper niño. De todos modos hice todo lo posible para que se la pasara bien y por lo menos que siempre tenga un buen recuerdo de su primera vez. Él estaba súper nervioso, tanto que cuando le tome las manitas para llevarlo a la cama y tratar de relajarlo parecía que había tomado unas mojarritas de lo empapadas que las tenía. Poco a poquito se fue calmando, nos metimos a la cama, intercambiamos besitos, lo dejé tocarme, le dije cómo y ¡Zaz! Para cuando nos dimos cuenta, vocecita ya no era señorito…

Es gracioso, no es otra cosa que poner ese pedacito de carne dentro de una covachita también de piel, sin embargo, entrar en una mujer por primera vez, siempre es para todo hombre un acontecimiento, el principio de una nueva vida y , bueno, la nueva vida de este chiquillo, me tocó estrenarla a mí.

Bueno total, que estuve con él, pero como estaba nervioso, no se podía venir, le daba y le daba y nanais. Y mira que en verdad le poníamos ganitas pero nada… Ya estaba comenzando a cansarme cuando por fin el chamaco se vino… ¡Ahhhhh! Después de eso estuvimos platicando en el Jacuzzi. Más bien intercambiando consejos… Me hizo reír mucho. Nos despedimos con la promesa de volver a vernos, él me hizo jurarle que escribiría la anécdota de lo que con él viví y yo acepté (promesa cumplida). Obvio, salí con ganas de mentarle su madre a mi primita por hacerme fama de asaltacunas, pero en el fondo, contenta por lo recién vivido. La verdad es que, con todo y todo, mi pollito carrasposo resultó guapetón, divertido y va a ser buen amante… ¿Será que si es lo mío estrenar chavitos? ¡Pa’ saber!

Cara: De baby
Cuerpo: De niño
Voz: De hombresote
Sexo: Masculino
Repetiría: Con mucho gusto, las veces que me pagara

9 comments

  • Mty

    jajaj… pues que caray debe de ser raro … muy raro… jaja…

    pues felices porque ya vienes a monterrey… como te va por puebla?… que tal tu primera gira artistica 😛

  • Ing. Moises

    Lulukas:

    Vaya que ya le esta gustando a los quintos empezar contigo… que experiencia mas chida, ni modo shikilla te toco y maybe te siga tocando.

    Suerte.

    Gracias Por compartir tus Historias.

    Estamos en contacto

  • AZTECA

    por cierto me da mucha gracia la forma en que describes esa cita ya no lo estoy leyendo y me estoy sonriendo en el trabajo jeje

    pedirle su credencial jejeje

    te espero con ancias en estas tierras hermosa lulu

  • Anonymous

    Ji ji ji que chidín hubiera sido ser desquintado por tan hermosa chamaca, ji ji ji… se acerca mi día, se acerca

    grx por compartirlo

    Scaramouche

  • ariadna

    Eaaa.. lo describes super chistoso pero justamente ese es el tipo de niños que me gustan y tal cual my actual booty-call… con cara de escuincles (y si son gueritos mas niños todavia se ven)y vocerron tipo jeremy irons no no no.. me matan… y es que soy mas del tipo niño bonito que guapo o masculino… todas tienen sus gustos jeje pero pues muy cierto eso de que al cliente se le despacha este como este… yo pues como no cobro eligo a quien si y quien no jajaja aunque una lanita no caeria mal 😛 jaja como sea me encantan tus escritos un beso!

  • Anonymous

    este tipo de relatos a cualquiera emociona y se la pasa uno muy bien ya que todos tienen su propia vivencia y como lo comentaste es inolvidable felicidades por acernos la vida mas llevadera

    atte
    ing. guerra

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