Y si

Y sí eh. Cuando me llamas el corazón me da un brinco. Conservo la calma y hago como si fueras cualquiera, un cliente más, un trabajo, alguien a quién atender, pero apenas escucho tu voz, la mía como que quiere quebrarse. El pulso se me acelera y siento rico en la barriga, las cursis le dicen mariposas, yo le digo ganas, porque luego, luego se me bajan allá donde has de imaginarte.
Y sí, entonces lubrico, y el pulso se me acelera, y corro a maquillarme, a ponerme linda para ti, para que me cojas y te guste… y me guste y todo salga de maravilla y quieras volver a llamarme…

Y sí, allá voy, tan pronto como puedo, bien arreglada, con la sonrisa instalada e incapaz de disimularla. Respiro profundo en el elevador, arreglo el cabello, me calmo. Las mariposas regresan y me chapean las mejillas y vuelven a lubricarme antes de llamar a tu puerta, de escuchar tus pasos acercándose, de verte de nuevo al abrir, de probar tus labios, de perderme.

Cabrón: Qué rico coges.

13 comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Comentarios